VEN, ESPÍRITU DE DIOS
Es lo mejor que podemos suplicar, que el Espíritu venga a cada uno de nosotros, a nuestra realidad concreta, a nuestro mundo.
Que los dones que Dios nos regala por el Espíritu colmen nuestros corazones y nos hagan más valientes, más entregados, más Testigos de Jesús Vivo, más fuertes...
Oremos juntos:
Dios Padre,
dame un corazón abierto para recibir tus dones;
dame entusiasmo para vivir mi fe con autenticidad;
dame sabiduría para discernir lo auténtico;
dame valor y fuerza para ser tu testigo;
dame un corazón misericordioso
para comprender las debilidades y saber perdonar;
dame mucho amor para amarte y seguirte,
y para amarte y descubrirte en mis hermanos.
Amén.
